“Me Divierte” y “Me Encanta”: el desborde de la barbarie

Un “Me gusta” para mostrar un tanto de interés y agrado por cierta publicación en Facebook; un “Me Encanta” para aquellas publicaciones de amigos íntimos; un “Me divierte” para aquellos contenidos hilarantes y graciosos; un “Woow” para los contenidos que nos asombran; un “Me entristece” para las historias más conmovedoras y un “Me enoja” para los contenidos con un grado bastante alto de cinismo y sinvergüenza. “Les cortan las manos a seis presuntos ladrones en Tlaquepaque”. La noticia fue publicada por diversos medios, acompañado por fotos crudas en las que se muestran: las bolsas de plástico con las manos amputadas; a las víctimas en el piso, en los brazos tiene una especie de torniquetes para evitar que se desangraran y sobre estos les escribieron “Ratas”. Las víctimas con una cara de confusión, incertidumbre, dolor; no se necesita ser experto en leer gestos para darse cuenta de lo aturdidos que se encontraban. Pero de todo esto, lo que más salta a la vista, es el uso de reacciones en Facebook de los diferentes post: “Me Encanta” y “Me Divierte”.
En la publicación de Proceso hay un total de 1.5k de reacciones de las cuales 78 pertenecen a “Me Divierte” y 43 a “Me encanta”, en la página de Fisgón Político Jalisco de 6.6K reacciones 192 son de “Me Divierte” y 410 de “Me encanta”. Hay algo que se rompe, en una lógica en la que se esperarían reacciones de indignación o tristeza, por el tipo de contenido que se está presentando y sobre todo por el tipo de acciones. Un contenido donde se evidencia el desborde de la violencia en las expresiones más crudas como lo son el castigo a los cuerpos. El uso de estas reacciones vislumbra un hartazgo ante la falta de eficiencia del sistema judicial, ante la decadencia de un sistema que asegure la impartición de justicia de manera equitativa y efectiva. Pero al mismo tiempo entra en juego la normalización de la violencia, mediante estas microacciones en Facebook, las que abren escenarios en los que se juega con los roles de la víctima mala y la víctima buena, frases como “se lo merecían” o “se necesita que esto se haga en todo el país para que aprendan” contribuye a la justificación de que hay personas que sirven más muertas o que se necesitan poner sobre ellos las más detalladas técnicas de terror y tortura contra el cuerpo, para que sirva como un aleccionamiento extendido a todos aquellos que planean cometer actos delictivos. Además de las reacciones, son muchos los comentarios que aplauden la aplicación de estos mecanismos de tortura y castigo al margen de la legalidad.
Comentarios como: “Bravo hasta que hacen bien las cosas, estas mierdas no entienden y jamas se reabilitan, ojala le sacaran los ojos tambien, felicidades gente de Tlaquepaque!!” (sic) “Los hubieran matado mejor saluan mas bara muerto el perro se acabo la rabia alcabo nadie vio nadie fue y nadie supo mucho menos nos importa esa lacra de ratas piso x parejo” (sic) “A ver si asi toda la bola de parasitos amantes de lo ajeno se la piensan para delinquir, de lo contrario los ciudadanos seguirán haciendo justicia, que la policía no puede hacer. Ya estamos hartos de tanta delincuencia” (sic). Las emociones conviven en todas estas interacciones: satisfacción, felicidad, gusto, enojo. Como si de saciar sed de venganza se tratara, como si el simple hecho de estar literalmente etiquetados como “ratas”, fuera un motivo suficiente para justificar los hechos. Como si cada persona en lo individual se sintiera vengado de sus propios delincuentes del pasado.
Las redes hablan de los imaginarios, percepciones y emociones de la sociedad.
Aquí una nube de palabras que muestra los pesos específicos de las palabras más utilizadas en los comentarios a la nota de la revista Proceso; resalta que los usuarios de redes consideran el acto de cortar las manos a estas personas, un acto de “Justicia”.